“La Joya”, una favela a la mexicana

En su rostro de tono apiñonado, ojos de noche, una cicatriz breve en el labio inferior, no hay rastros de rubor. Sí de arrogancia. Como si el águila azteca que trae tatuada en el hombro derecho pudiera infundirle un arrojo distinto, de líder, a ese muchacho veinteañero, correoso, machín de “El Hoyo” y sus laberintos. … Continúa leyendo “La Joya”, una favela a la mexicana

Sir Paul toca el corazón de la antigua Tenochtitlán

Cuando faltan sólo 39 días para que cumpla setenta años, Sir Paul McCartney, el hombre blanco, alto, de ojos muy grandes, alguna vez barbado, toca por fin el corazón de la vieja Tenochtitlán. Ha venido de allá del mar, hacia el oriente, según lo predijo la leyenda, para mostrar su vigor ante más de 100 … Continúa leyendo Sir Paul toca el corazón de la antigua Tenochtitlán

Una ciudad entumecida

06:16 horas. El Ángel de la Independencia a oscuras. Sobre Paseo de la Reforma sólo vamos seis automóviles. Tres de ida, con sus correspondientes abufandados, dos de regreso y uno que se estaciona frente a una palma con penacho iluminado de violeta. Los autobuses vacíos, la ciclopista libre. Esta ciudad, que ha de regresar a … Continúa leyendo Una ciudad entumecida

La ciudad de nadie…

Esta ciudad sólo pertenece a sus seis rinocerontes, a las quince ardillas que han sido vistas merodeando en el Parque México vacío de paseantes, a los cientos de patos y conejos, miles de peces, más de 6 millones de gatos y perros domésticos que ya estarán levantados a las ocho. Esta ciudad, la primera mañana … Continúa leyendo La ciudad de nadie…

Cada quien su Juárez

Aquí cada cual tiene su Juárez. Lo mismo la vendedora de maletines y peluches, que se erige en primera ambulante de las banquetas recién remodeladas, que los teporochos pedigüeños, las estatuas vivientes, la prostituta que se aposta en la esquina del Hotel Hilton, los compradores compulsivos de baratijas y piratería o las niñas ricas, recién … Continúa leyendo Cada quien su Juárez

El diablo anda suelto…

El chavo entró deprisa a la tienda de macetas, como si hubiera llevado el alma atravesada por un apuro, como si la noticia, terrible noticia a juzgar por su gritoneo, le estuviera quemando las piernas, llagando la lengua: “Rosita, Rosa… córrele… el niño”. Y la tal Rosita, vendedora de macetas y macetones de barro y … Continúa leyendo El diablo anda suelto…

El rebanador de fuentes

Se llama Óscar. Dicen que ha cumplido los 59, pero detrás de las placas de mugre que le cubren la piel es difícil confirmarlo o estimarlo siquiera.De día y de noche camina por el Paseo de la Reforma, con un saco de tela que una vez fue gris Oxford y un costalito enmugrecido que lleva … Continúa leyendo El rebanador de fuentes